Como iba diciendo, al pasear por la ciudad y dependiendo el día, uno se puede encontrar con distintas cosas y situaciones. Sin embargo, hay ciertos personajes con los cuáles, sin importar el día de la semana o la época del año, se van a encontrar sí o sí. Y uno de ellos, es
Pichot ha transitado las calles del centro de Coronel desde que yo me acuerdo, y es más que seguro que la mayoría de las personas que viven en coronel lo conocen, aunque no muchos saben realmente quién es. Cuenta la leyenda que Pichot proviene de una familia acomodada, llegando su padre a ser alcalde de la comuna hace muchos años atrás, cuando mi mamá era chica. Las razones por las que acabó de la forma en que lo ven se desconocen, pero testigos aseguran haberlo visto más de una vez abordando un Mercedes Benz para reaparecer en la calle un par de días después con ropa limpia y todo. Claro que una vez que regresaba a la calle, ahí se quedaba, así que el auto ya no apareció más. También se sabía que tenía una media agua en algún lugar de la ciudad, sitio al que nunca iba. Por ahora podemos decir que su posesión más preciada es la frazada sobre la que lo vemos tendido, la que lleva a todos lados. Su domicilio conocido actualmente es afuera de la farmacia Zurita (por las tardes). Algunos amigos aseguran que le gusta la yerba, pero yo nunca lo he visto con un mate en la mano.
Este es otro personaje, y aquellos que no lo conozcan es porque no son de coronel (como los santiaguinos, excluyendo a Conrad que vivía aquí y sí lo conoce). Su nombre real no lo sé porque nunca le he preguntado, pero acá todos lo conocemos como "El Gato", apodo que se ganó porque siempre hace ruidos como de gato enojado cuando pasa al lado de alguien o cuando intenta comunicarse. Gato es un tipo pacífico, aunque hace algún tiempo atrás se pegó un round con Pelos y le ganó, jajajaja... pero eso es otra cosa.
La historia de él es un poco más conocida, y mirenlo bien, porque aunque no lo crean, este señor llegó a ser oficial de la Armada de Chile. Las razones por las que terminó en este estado tan deplorable (no tanto como Pichot, obviamente) son solamente una, es decir, la razón. Historiadores urbanos cuentan que Gato estaba casado con una mujer guapísima, así que es de suponer que él la amaba profundamente. Todo iba bien hasta que un día se enteró (tal vez por si mismo) que su mujer se estaba metiendo con otro hombre, noticia que resultó debastadora para él, como una bomba atómica directo al corazón. Fue entonces cuando perdió un poco la noción de la realidad y dejó todo lo que tenía porque sin el amor de su chica ya nada le importó.
Es importante reflexionar sobre esto, queridos hermanos en la tabla, porque depender emocionalmente de una mujer a tal extremo es muy peligroso. De todos modos, nuestro primer amor siempre será nuestra tabla, así que no debemos preocuparnos.
Como sea, si seguimos nuestro paseo por el centro, nos vamos a encontrar con otro personaje, cuya presencia se puede sentir a unos cincuenta metros de distancia. Y no es necesario tener poderes extrasensoriales para ello, con el sentido del olfato basta y sobra. Debe ser por eso que algunos lo han apodado "Zorrillo" o la "Mofeta". Su origen es absolutamente
Acá en la foto lo vemos disfrutando de un rico jugo natural de zandía, despreocupado de todo lo que lo rodea, como si se encontrara en su propio paraíso tropical con perros-delfin a su alrededor.

Y estos, estimados amigos y amigas, son los tres personajes más famosos de coronel. El cuarto vendría siendo nuestro alcalde, don Leonidas Romero Sáez, aunque a ese viejo pelado ya quién lo va a querer después de la mugre de semana coronelina que organizó. No tengo fotos de eso, pero duró un día y se trató de un show absolutamente familiar en donde participaron: el señor Oliver Rojas Jr., la señorita Susana Rojas, el señor Oliver Rojas padre y su coro: su señora y su hija mayor. No digo que sean malos intérpretes, pero creo que a ellos también les hubiese gustado presenciar un buen espectáculo en vez de hacerlo ellos solos.
Como sea, mejor no pensar en eso porque igual fui a la semana Lotina que si estuvo buena y estuve a unos metros de los "Chancho en Piedra".
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto.
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