lunes, 23 de marzo de 2009

Paraiso B


Queridos hermanos en la tabla, hoy quiero presentarles a un viejo amigo y skateboarder, aunque seguro muchos de ustedes ya lo conocen. Su nombre es Conrad, y es el que está con la polera roja con líneas blancas. Hace tiempo que se fue a Santiago de visita y no volvió nunca más, lo que nos dejo a todos muy tristes. Pero el tiempo pasó y nos acostumbramos a vivir sin él y él es feliz también viviendo allá en la capital; es más, es todo un rock star. Es vocalista de Paraiso B, y aquí le dejo el link del sitio para que lo visiten, vean sus videos y escuchen su música http://www.myspace.com/paraisob

También dejaré el link en la parte donde están los demás links, ahí a la derecha. Porque hay links, si es que no se habían dado cuenta.
Paraiso B y Matilda Svensson

domingo, 22 de marzo de 2009

Spots en Coronel Centro

Hoy, haremos un recorrido por los spots que hay en la gloriosa ciudad de Coronel. Algunos de ellos han estado siendo utilizados desde mucho tiempo, otros hace no tanto porque son más nuevos, y algunos otros lamentablemente ya no existen y han sido reemplazados por otras estructuras .
Comenzaremos nuestro paseo en el sitio donde se supone que debería estar nuestro primer skatepark. Porque deben saber que hace algunos años atrás, unos amigos formaron legalmente un grupo de skaters que se llamó "Sur Extremo", nombre bien fome por lo demás. El asunto es que lograron adjudicarse un projecto con fondos del estado por un total de cinco millones de pesos para construir un skatepark que contaría con un half-pipe, barandas y diversos obstáculos divertidos. Este es nuestro skatepark hoy. La municipalidad lo convirtió en una plaza de juegos, y no los culpo. Por mucho tiempo hubo aquí un half-pipe que era lo más rancio que alguien pudo construir en el mundo, y los encargados del proyecto convencieron a todos que la indecente estructura había costado cinco millones de pesos. Sin embargo, la verdad es que solamente 900.000 pesos fueron efectivamente invertidos en la construcción de la aberración esa. ¿Qué pasó con el resto del dinero?... Los miserables encargados de administrarlo se lo gastaron entre ellos. No voy a decir quienes son, además que no tengo fotos de ellos ahora para que los reconozcan y los abucheen en las calles. Todo lo que puedo decir es que son unos sinvergüenzas y desgraciados infelices. Como sea, estimados hermanos en la tabla, la próxima vez que pasen por aquí recuerden guardar un minuto de silencio por nuestro sueño vendido.

Continuando con el paseo, llegamos a otro sitio que fue bastante popular cuando la primera generación de skateboarders de Coronel recorríamos las calles. El banco Estado de Coronel surgió como una alternativa bastante atractiva para skateboarders principiantes como nosotros en aquella época, ya que nos permitía practicar nuestros trucos subiendo y bajando sus dos peldaños, y haciendo grind en la otra parte esa que se ve ahí. Claro que con el tiempo los trucos que se vieron por aquí fueron mucho más complejos, incluyendo el 360 kickflip de Castaña para arriba y abajo de los peldaños. De verdad que pasamos muchas horas en este sitio, y fue aquí donde perdí mi primera tabla debajo de las ruedas de un camión que pasó por la calle justo después que me caí de un truco. Recuerdo que sentí ganas de llorar y Milano ofrecía comprarme los trucks, jajaja. Obvio que no se los vendí.

Este pequeño gap queda justo frente al banco Estado, en la plaza 21 de Mayo. Era típico que después de patinar en el banco pasaramos un rato a la plaza, y comencé a pensar que la única forma de subir a la acera de en frente era por aquí. También se puede bajar de la acera de múltiples formas. El único problema es que hay que esperar un rato a que el semáforo de la esquina de rojo porque esta es una calle principal de la ciudad y siempre está siendo transitada por muchos vehículos: autos, micros, y camiones que aplastan tablas.
Acá les dejo algunas fotos de la plaza 21 de Mayo y algunos de los obstáculos que nos gustaba superar a la pasada en aquellos días.

Escaleras del reloj.


Una de las cuatro bancas en las esquinas del reloj.


Otra de las cuatro bancas.


Esto también nos servía.


Pero el tiempo pasó y la ciudad progresaba. Fue así como el alcalde decidió construir una plaza que conmemorara al fundador de nuestra gloriosa ciudad. Y quién mejor que nosotros para ir a recordarlo todos los días. La plaza del mercado, como la conocemos todos porque está al lado del Mercado de Coronel, se transformó entonces en nuestro centro de atención, ya que nos ofrecía muchos escalones, vacíos y unas barandas que parecían imposibles. También tiene una pileta que tira esos chorros de agua todo el día, y que se ilumina por las noches. Es un sitio bastante bonito en realidad. Digamos que da gusto caerse en un entorno como este. Aquí hay algunas fotos de esta plaza perfectamente diseñada, casi como hecha para nosotros.

Acá se ve una de las barandas asesinas. El osado Vampiro fue el primero en correrla.


Las escaleras (y baranda)


La roca.


Escaleras al costado.


Escape trasero.


El podio.


Para entrar...


Para salir... o para volver a entrar, como quieran.


Aquí hagan lo que quieran.


Baranda y escalera (1 de 2)

Y creo que esas son todas. Si se me olvida alguna después me avisan. Obviamente que ahora también tenemos el Paseo las Olas, pero no lo incluí aquí. Y creo que eso es todo lo que tenía que decir, así que ya mejor lo dejo hasta aquí. Pero antes de irme, los dejo con una secuencia: un kickflip de Pelos saliendo por el escape trasero de esta plaza. Ahí se ven.